Dice Dios: Ahora estarán abiertos 
mis ojos y atentos mis oídosa la oración
en este lugar; porque ahora he elegido y
santificado esta casa, para que esté en ella
mi nombre para siempre; y mis ojos y mi
corazón estarán ahí para siempre.
Cuando Dios dice estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos
a la oración en este lugar; Dios es fiel, cielo, tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Usted debe usar toda su fe para ofrecer a Dios la ofrenda que conquiste el milagro de Dios.
No una ofrenda en mesquindad, forzada no obligada porque Dios no la aceptaría.
Que el sacrificio que usted deposite en el altar agrade a Dios como agrado el sacrificio,
que ofreció el Rey Salomón conquistando la mirada de Dios, la atención de Dios, el
corazón de Dios y fue bendecido grandemente él y todo Israel.
En este pacto entre usted y Dios debe definir el futuro de tu vida y de tu familia. En este
próximo año Dios te bendiga.
2 CRONICAS 7:15
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